CORTE DE PIEZAS DE CUERO

El cuero es uno de los materiales más apreciados en la confección de ropa, calzado y accesorios, y aunque tradicionalmente se emplean técnicas manuales para el corte y grabado de las piezas que conformarán el producto final, en nuestros días el uso de máquinas de corte láser se ha ido popularizando cada vez más. Esto es gracias al acabado agradable que le da a la superficie del cuero realizar este procedimiento con una tecnología de alta precisión como lo es el corte y grabado láser.

                En un proceso de corte manual, en el que no se emplee una máquina de corte láser, una vez que se han realizado los moldes del producto a fabricar, con los incrementos necesarios en sus medidas para poder unir las piezas sin que ello represente una alteración en las dimensiones deseadas, se procede con la preparación del corte. En el proceso se usan diferentes tipos de herramientas, siendo las básicas una mesa de corte, una cuchilla, un punzón, una mina de plata y una piedra para afilar.

                La cuchilla, también llamada fleje de corte es de gran importancia tanto en el proceso de corte como en la elaboración de los moldes. Idealmente debe ser de un largo de entre 15 y 25 centímetros y de unos 6 a 10 milímetros de ancho. Las cuchillas se fabrican en varios materiales pero el más recomendable es el acero, ya sea en aleación con hierro, carbono o plata, ya que ofrece mayor temple, flexibilidad y dureza.

                Existen distintos tipos de cuchillas que resultan adecuadas para trabajar el cuero, como las seguetas, las cuchillas de cortadoras verticales, y las fabricadas con aceros de cirugía que son antioxidables y que se pueden montar en agarraderas que facilitan su uso. Independientemente de la que se elija, debe prepararse previamente para cumplir con los requerimientos de dimensión y eliminar su filo o dientes, lo que se hace con ayuda de un esmeril eléctrico. Una vez eliminado el filo se debe trazar un ángulo de corte de manera diagonal sobre la lámina de acero, teniendo la precaución de que la punta de la cuchilla se ubique en el área donde anteriormente estaba el filo o los dientes de la segueta, ya que de ese lado la lámina presenta más acero, para ello se hace uso del esmeril. Finalmente se debe crear un biselado en el borde de la lámina para adelgazarla hasta el punto que facilite el corte, el tipo de biselado depende de si la persona que va a utilizar la cuchilla es diestra o zurda.

                Posteriormente se prepara la punta de la cuchilla, cuyas características dependerán del tipo de cuero a trabajar. Por ejemplo, para cueros delgados se emplea una punta recta con filo vertical y para los grasos, a partir de 12 mm de calibre, se emplean cuchillas con punta curva de filo vertical. Una vez terminada la punta de la cuchilla se puede montar esta en un mango, a una agarradera o a una cubierta para proteger los dedos durante el corte.

                Considerando los pasos que se han tenido que seguir hasta este punto, no es de sorprenderse que la máquina de corte láser sea cada vez más popular, sobretodo cuando se requiere de producción en masa, pues un trabajo artesanal como el que estamos describiendo toma mucho más tiempo. Los siguientes pasos en el método manual son afilar la cuchilla con una piedra, preparar la piel sobre la mesa de corte, trazar los patrones y proceder con el corte de cada una de las piezas con suma precaución para lograr precisión y evitar accidentes, pues para que la cuchilla pueda cortar bien el cuero debe estar muy afilada.

                Por otro lado, el uso de una máquina láser para el corte y grabado de cuero es necesario seguir ciertas recomendaciones. La primera de ellas es en cuanto a la naturaleza del material. Si bien, tanto el cuero natural como el sintético pueden procesarse sin problema por las máquinas láser, algunos cueros sintéticos presentan compuestos de PVC que durante el proceso liberan gases tóxicos que ponen en riesgo la salud de quien se encarga del corte y que además pueden dañar el equipo de corte. La segunda consideración es que, al ser un material natural, el cuero puede responder de diferentes maneras al proceso láser, por esta razón no existen parámetros establecidos respecto a los ajustes que tiene que tener la máquina para su operación. Lo recomendable es que se realicen pruebas y se hagan los ajustes necesarios, sobretodo cuando el cuero se deforme, lo que es indicador de que se está trabajando con una potencia superior a la necesaria.

                Otro aspecto a tomar en cuenta es la manera en que se va a trabajar sobre la superficie. Lo ideal es que al cortar o grabar materiales flexibles y finos, como el cuero, el cartón o tejidos, se coloquen estos sobre una mesa de vacío para que queden completamente planos durante el proceso. Debido a que en ningún momento existe una presión por parte de la máquina al material, realmente no es necesario emplear un método de sujeción o fijación a la mesa, con lo que se ahorra en tiempo de preparación de material y dinero, ya que se reducen las posibilidades de que el material se estropee por desplazamientos durante el tratamiento.

                Para finalizar, una vez que el cuero haya sido cortado o grabado por láser se le tiene que dar una limpieza. En el caso del cuero genuino no se aconseja usar productos de limpieza químicos pues son muy agresivos y pueden resecar el material o mancharlo. Si de cualquier manera es necesario limpiar el cuero con un producto especial, se recomienda hacer pruebas en retazos del mismo para verificar que no presente daños. Por otro lado, los cueros sintéticos se pueden limpiar sin problema con los productos disponibles en el mercado para tal fin.

                Recuerda que en SIDECO contamos con equipos de corte y grabado láser de la más alta calidad. Contáctanos sin ningún compromiso, con gusto te ayudaremos a elegir la máquina de corte que se adapte mejor a tus necesidades.

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